Geoarqueología: El contexto en la arqueología, el contexto manda.

¿Dónde, cuándo, qué relación existe, de qué manera?... son preguntas que nos realizamos a la hora de interpretar el registro y las actividades de los homínidos.

Geoarqueología

La Geoarqueología integra métodos y técnicas de investigación en problemáticas comunes entre la Geología y la Arqueología. Estos problemas son los relacionados con el contexto de los objetos hallados en la actividad arqueológica. El contexto se compone del entorno, del tiempo que ocupan, y de la forma en que se han preservado un conjunto de objetos. Estos factores permiten interpretar los objetos arqueológicos y sus asociaciones. De este modo podemos saber dónde y cuándo intervinieron los homínidos y en qué manera y de qué forma se ha preservado el registro de sus actividades.

Disciplinas afines a las Ciencias de la Tierra responden a las preguntas sobre el contexto de los datos arqueológicos. Estas se utilizan en función de la escala y el contexto en el que nos sitúan las preguntas que realizamos.

Geología estructural estudia la corteza terrestre y sus estructuras así como la relación en las rocas que las contienen en función de la tectónica. Nos habla a cerca de la génesis del relieve que contiene en su interior otras formas menores.

Desde esta disciplina podemos explicar aquellos procesos, a gran escala espacial y temporal, que operan en la formación de cuencas y su evolución. En el caso de Extremadura, los movimientos tectónicos asociados a la falla Alentejo-Plasencia intervienen en la formación y configuración de la divisoria de aguas entre las cuencas del Tajo y Guadiana y su evolución en el Cuaternario. Es responsable también de la implantación en el Complejo Cacereño de materiales graníticos.

Geomorfología

La geomorfología describe y explica, a una escala inferior que la geología estructural, las formas externas del relieve como resultado de los agentes que operan en él. Estos agentes generan formas de planación características que pueden secuenciarse en el tiempo.En el Cuaternario los agentes geomorfológicos fluviales son de gran importancia. Los ríos evolucionan a lo largo del Pleistoceno en función de los condicionantes estructurales y de fluctuaciones climáticas. Generan formas de planación características: las terrazas fluviales. Gracias a la geomorfología las terrazas fluviales pueden utilizarse como elemento de relación espacial y temporal entre conjuntos arqueológicos.

Las terrazas en los valles de los principales ríos permiten asociar conjuntos arqueológicos a ambientes fluviales y comparar los comportamientos de los homínidos en unos mismos entornos.

Estratigrafía

La estratigrafía estudia e interpreta las rocas sedimentarias estratificadas a partir de la identificación, descripción, secuenciación vertical y horizontal de los estratos. Gracias a la estratigrafía podemos conocer la secuencia que da lugar a la formación de cualquier depósito sedimentario. Los estratos se componen de sedimentos procedentes de un proceso de erosión, transporte y deposición limitados por discontinuidades.

A escala inferior a la geomorfología, estudia la estructura de la secuencia deposicional de cualquier depósito. La aplicación de la estratigrafía nos permite aislar e interrelacionar los objetos arqueológicos hallados en las diferentes fases, estratos, que componen una secuencia.

Geocronología.

Esta disciplina comprende un conjunto de métodos y técnicas destinados a conocer el tiempo transcurrido desde la formación, deposición o alteración de un determinado elemento. Gracias a sus aportaciones podemos conocer la edad de los depósitos arqueológicos que excavamos y de los objetos.

Existen diferentes métodos de datación: absolutos y relativos. Ambos se complementan entre sí.

Los métodos relativos se basan en relaciones estratigráficas y secuencias geomorfológicas, datos paeontológicos... En Extremadura la secuenciación de sistemas de terrazas fluviales permite obtener las edades relativas entre las diferentes superficies a partir de la ordenación de la secuencia.

Los métodos absolutos se basan en el establecimiento de un rango numérico de edad a partir del uso de métodos físico-químicos. Utilizan propiedades de partículas cuya alteración se relaciona con el paso del tiempo y se pueden medir proporcionalmente con los elementos no alterados de los que provienen.

Gracias al método de las series del Uranio, por la técnica del Uranio-Torio (U-Th) sobre planchas estalagmíticas de las cuevas de Santa Ana y Maltravieso, podemos saber el rango de edad en que se formaron estas costras. En combinación con métodos relativos, estratigrafía, sabemos que los estratos situados por debajo de estas planchas tienen una antigüedad mayor a 130.000 años antes del presente.

Imagen satélite de la falla Alentejo-Plasencia en el extremo occidental de la Sierra de San Pedro (divisoria de aguas entre las cuencas del Tajo y Guadiana).

Los diferentes tipos de mapas representan una herramienta fundamental para el estudio Geoarqueológico.

Relieves estructurales que delimitan el borde norte de la cuenca terciaria del Guadiana. Sector suroccidental de la Sierra de San Pedro.

Superficies de planación relacionadas con los valles de los ríos: terrazas fluviales.

Superficies de planación y escarpes asociados a valles fluviales: terrazas fluviales.

Secuencia estratigráfica propia de un ambiente fluvial.

Planchas estalagmíticas utilizadas para datar los yacimeintos mediante métodos radiométricos. Cueva de Maltravieso.

Secuencia estratigráfica de la Sala de las Chimeneas, donde se han realizado estudio micromorfológicos.